Ayer daba una lista de 50 discos internacionales. Ya que hago el "paripé", pues hoy he decidido poner 20 discos hechos por gente de la "piel de toro". No hace falta más introducción. Ahí van:
Los Planetas - Unidad de desplazamiento (2000)
Nacho Vegas - Actos Inexplicables (2001)
Sidonie - Sidonie (2001)
La Costa Brava - Llamadas perdidas (2004)
Lori Meyers - Hostal Pimodan (2005)
Tachenko - Las jugadas imposibles (2006)
Grupo de Expertos Solynieve - Alegato meridional (2006)
Francisco Nixon - Es perfecta (2006)
Da - Pulse y espere (2007)
Los Planetas - La leyenda del espacio (2007)
Manos de Topo - Ortopedias bonitas (2007)
Astrud - Tú no existes (2007)
Bigott - What a lovely day today (2008)
Cuchillo - Cuchillo (2008)
Klaus & Kinski - Tú hoguera está ardiendo (2008)
Joe Crepúsculo - Supercrepus (2008)
Francisco Nixon - El perro es mío (2009)
Tarántula - Humildad trascendental (2009)
Nudozurdo - Sintética (2009)
Joe Crepúsculo - Chill out (2009)
Comentar, a la luz de mis listas, como se nota la evolución del acceso a Internet y su abundancia de información (en forma de música).
Todos sabemos que la década termina en el cambio del 2010 al 2011, al igual que el siglo empieza en el 2001. Pero es un cambio que páginas web, editores de revistas y un servidor mismo se pasa por el forro de los... . Total que me gusta como queda estéticamente eso de 2000 a 2010. Esta explicación que todos, o la gran mayoría sabéis, viene para introducir una lista de 50 discos de esta primera década del siglo XXI. Ahora que todo tipo de páginas web o publicaciones están elaborando sus propias listas (Mondosonoro, Rockdelux, JNSP, Pitchfork, etc) pues uno, que no es menos, también hace sus listas. Porque cuando Larry Flint dijo aquello de "las opiniones son como el culo, todo el mundo tiene uno.", creo que en realidad se refería a las listas ya que todo el mundo tiene la suya. Y aunque no lo creáis, esta lista lleva hecha hace unos cuantos meses (a excepción de los discos de 2009) a sabiendas que llegaría este momento. Esta es mi lista, ni mejor ni peor; la mía. Si crees que falta algún disco (que es algo seguro) déjalo en los comentarios, así irá creciendo con tu aportación (como diría Rudy esto último me ha quedado bonito, un poco ñoño pero bonito). Redoble de tambores y ahí van:
Ryan Adams – Heartbreaker (2000)
Radiohead – Kid A (2000)
Primal Scream – Xtrmntr (2000)
P.J. Harvey – Stories From The City Stories From The Sea (2000)
Coldplay – Parachutes (2000)
David Holmes – Bow Down To The Exit Sign (2000)
The Strokes – Is This It (2001)
Radiohead – Amnesiac (2001)
The Avalanches – Since I Left You (2001)
Super Furry Animals – Rings Around The World (2001)
The Flaming Lips – Yoshimi Battles The Pink Robots (2002)
Wilco – Yankee Hotel Foxtrot (2002)
Doves – The Last Broadcast (2002)
2 Many Dj´s – As Heard On Radio Soulwax Pt. 2 (2002)
The Libertines – Up The Bracket (2002)
Josh Rouse – 1972 (2003)
The Rapture – Echoes (2003)
Radio 4 – Gotham (2003)
The Postal Sevice – Give Up (2003)
Death Cab For Cutie – Transatlanticism (2003)
!!! - Louden Up Now (2004)
Franz Ferdinand – Franz Ferdinand (2004)
Wilco – A Ghost Is Born (2004)
The Arcade Fire – Funeral (2005)
Lcd Soundsystem – Lcd Soundsystem (2005)
Richard Hawley – Cole´s Corner (2005)
Tv On The Radio – Return To Cookie Mountain (2006)
Cat Power – The Greatest (2006)
Band Of Horses – Everything All The Time (2006)
Junior Boys – So This Is Goodbye (2006)
Burial – Burial (2006)
Skream – Skream! (2006)
Lcd Soundsystem – Sound Of Silver (2007)
Animal Collective – Strawberry Jam (2007)
Low – Drums and Guns (2007)
Okkervil River – The Stage Names (2007)
Beirut – The Flying Cub Cup (2007)
Panda Bear – Person Pitch (2007)
Akron/Family – Love Is Simple (2007)
The Dodos – Visiter (2008)
Spiritualized – Songs In A&E (2008)
Fleet Foxes – Fleet Foxes (2008)
Vampire Weekend – Vampire Weekend (2008)
Tv On The Radio – Dear Science (2008)
Nick Cave and The Bad Seeds – Dig!!! Lazarus Dig!!! (2008)
Deerhunter – Microcastle (2008)
The Wave Pictures – Instant Coffe Baby (2008)
Animal Collective – Merriweather Post Pavilion (2009)
Grizzly Bear – Veckatimest (2009)
Girls – Album (2009)
Hasta aquí llega otra entrada que es una chorrada, al fin y al cabo, como cualquier otra.
¿Quién no ha soñado de niño y/o adolescente? ¿Quién no ha querido ser futbolista, director de cine, estrella de rock, dibujante de cómics o escritor? (Este último más raro). Yo quise ser todos ellos en algún momento o en todos, vaya usted a saber. ¡Coño si de crío hasta quise ser Son Goku!
Bueno -bromas aparte- todos hemos tenido estos sueños de éxito, celebridad y, supuesta, culminación de expectativas sociales. Pero conforme uno crece se va dando cuenta de que no tiene ni el físico ni la técnica de Romario o Bergkamp; o que no tiene el talento y las ideas de Martin Scorsese, Woody Allen, Moebius, Lou Reed o David Byrne. Porque claro no aspiramos a cualquiera, aspiramos a los mejores. Pero también conforme uno crece va pensando, no sé si como forma de engaño o como sabiduría que nos da la vida, que quizá tampoco es tan bueno ser como estos tipos. Tampoco hay que ser el mejor, quizá se vive más tranquilo siendo bueno en lo tuyo pero sin la exigencia de la excelencia (esto último lo saben bien quienes pasan a entrenar al Madrid). Total que ahora uno sigue soñando -¿qué sería de esta vida sin sueños?- pero aspira a cosas más "sencillas" y/o "cabales". El otro día leía en el, muy recomendable, blog de The Thief que a él no le "gustaban" los álbumes perfectos. En esto, para mí, hay un significado del hecho de que no me gustaría ser un "artista". Es decir, un artista en el sentido de darme más importancia a lo que hiciera de la que tiene. Que se la den los demás si quieren. Concretando un poco, que si tuviera que elegir me gustaría ser un "artesano" de la música. Un tipo que conoce su oficio, que sabe de lo bueno y de lo malo, y que disfruta de las placeres "sencillos" que el mismo le ofrece. Es decir que lo toma como un trabajo -una responsabilidad- pero un trabajo que te gusta., entonces pasa a convertirse en una especie hobby. Por soñar sueño con tocar mis canciones a amigos y colegas y que sean ellos los que las aprecien (o las critiquen, que sería lo más probable jejeje). Hacer discos imperfectos en los que en su imperfección resida su belleza. ¡El gran público me da igual! Bueno si se vende mejor que mejor pero sino da igual*. Esta el hecho de que disfrutas de un proceso que conoces y respetas. Eso es el artesano. No el "artista" (apreciese que siempre pongo esta palabra entre comillas, debido al uso y abuso que se hace de ella en miles de sitios). Esto no quiere decir que en el proceso del artesano no haya un proceso creativo. Todo lo expuesto vale también para el escritor, dibujante, etc. Por eso el título de este artículo. Al modo de, por ejemplo, unos Francisco Nixon o un Josh Rouse -en música-, o un Juanjo Sáez o un Kurt Busiek -en cómics-. Que ya es soñar. Gente, al menos esa es la imagen que dan o se percibe, que son conscientes que pertenecen a una grandísima tradición que gracias a ellos va continuando en mayor o menor medida (que no es poco). Pero no se dan más importancia de la que tienen (alguno dirá que es algo normal, pero creo -por mi experiencia- que en el mundo del "artisteo" no lo es).
Así pues, como digo uno aspira a cosas más sencillas. Será la edad o será lo que sea. Hay que ver con que cosas soñamos.
Con hacer canciónes como esta, por ejemplo, me daría con un canto en los dientes.
*Recuerdo la primera vez que "pinche". Fue en la terraza del Experimental Jetset de Zaragoza. El mero hecho de que viniera gente conocida y amigos, que la cerveza nos saliera gratis (pinchabamos en comandita mi primo y yo), y poner la música que nos gustaba, ya suponía suficiente satisfacción para mí. A eso me refiero. Después de esta vez solo volví a pinchar en la fiesta de nuestro pabellón en la Expo. La sensaciones y expectativas fueron las mismas.
La verdad es que últimamente me encuentro algo bajonero de ánimo. Bueno la cosa es que no tengo muchas ganas de escribir en los blogs (me he llegado a plantear el continuarlos). Pero como lo había prometido aquí está. Una lista de 15 cómics de esta década que he tenido el placer de leer, y que por unas u otras circunstancias me parecen los mejores. Señalar algunas apreciaciones. Primera, Planetary es una colección que empieza en 1999 pero se desarrolla en una gran totalidad en este siglo; o Lapinot es otra serie que empieza en los 90 pero tiene algunos de sus mejores álbumes en esta década (como el maravilloso "La vida como viene"). Segunda, en general se apreciará que hay mucho cómic norteamericano y de tipo "superheroico". Bueno tratándose del "mainstream" del cómic, es normal que hace años leyera más este tipo de cómic (esto no es nada peyorativo, al contrario es un género que en esta década ha vivido un renacimiento).
Como toda lista faltarán obras de referencia que yo soy consciente y que tengo en mente leer (cuando tenga fondos de sobra para adquirirlas, porque aunque hay en las bibliotecas me gusta comprar los cómics que realmente me parecen interesantes). Hablo de obras como "Malas Ventas" de Alex Robinson; "Diario de Álbum" o "Señor Jean" de Dupuy y Berberian; "Agujero Negro" de Charles Burns (otra obra que se espacia desde los 90 hasta ahora); etc.
Sobre la lista en sí, no hay ningun orden concreto, ni ninguna ordenación que priorice un cómic sobre otro. Todos son interesantes y merecen que se les eche un vistazo. Ahora que llega el frío podéis aprovechar para encerraros en casa y como un "pollo mantudo" leer alguno de estos cómics. En el peor de los casos os harán pasar un rato entretenido.
The Authority de Mark Millar (guión) y Frank Quitely (dibujo).
The Ultimates de Mark Millar (guión) y Bryan Hitch (dibujo).
Querría haber publicado una entrada sobre los que creía que eran, a mi entender, los mejores cómics de este década. También había estado planeando un post sobre discos de los noventa (¡¿otra vez?!). Etc.
Total que entre que estoy con algunas obligaciones (menores), llevo algunos días con un molesto resfriado típico de esta estación y, fundamentalmente, soy algo perro, da como resultado que estoy pasando un poco de los blogs (este y el de Arte Para Dummies). Pero es que también por un lado me digo que estoy siendo redundante, contando cosas que otros ya han contado miles veces. También me digo que ya lo sé, y que quizá esto no sea más que otra cosa de esas que hacemos para permanecer "inmortales" (alguna vez me ha pasado por la cabeza que pasaría con los blogs si "desapareciera", dentro de muchos años, ¿seguirían en una especie de limbo? ¿Familiares o amigos se encargarían de eliminarlos? No, por favor. No se han dado cuenta que esto es un ejercicio de ego). O ¿realmente todos queremos ser pseudoperiodistas? Bueno ya veis que tipo de chorradas pongo, en vez de poner los posts que estaba diciendo al principio. Hay que rellenar espacio y a la vez dar algo un poco más personal que mis típicas listas y divagaciones (casi siempre musicales).
Por cierto, no querría olvidarme de dedicar unas palabras a Andrés Montes. Se han escrito muchas cosas estos días. Pero los que, como yo, disfrutamos en la NBA (fundamentalmente) y después en La Sexta de sus retransmisiones lo echaremos de menos. ¡Ciao Andrés!
Y para terminar, no podía dejar de poner algo musical. Una canción de una banda para volver a escuchar ahora que arrecia de nuevo el frío.
En uno de esos momentos que me da por reflexionar, son pocos, hace tiempo pensé que pocos grupos pueden presumir de tener cuatro obras maestras seguidas. Me explico, los Stones para mí tienen cuatro obras maestras que las hicieron seguidas y, encima, en ¡cuatro años! Toma simetria. Por supuesto hablo de "Beggars Banquet" (1968), "Let It Bleed" (1969), "Sticky Fingers" (1971), y "Exile On Main Street" (1972). Esos cuatro discos, a pesar de lo notables que me parecen "Afermath" (1966) y "Between The Buttons" (1967), contienen todo el germen de lo que hizo tan grandes a los Stones. Además de lo que decía, que pocos grupos y/o artistas pueden presumir de ese hecho, el haber grabado cuatro obras maestras seguidas. Ni los Beatles, que para mí tienen varias obras maestras, incluso más que los Stones, pero no cuatro seguidas (tienen tres, "Rubber Soul", "Revolver" y "Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band"). Quizá Dylan en los discos que van desde "Bringing It All Back Home" a "John Wesley Harding", o Stevie Wonder desde "Music Of My Mind" hasta "Songs In The Key Of Life" (en este caso ¡cinco discos!). Pero grupos es muy difícil, por no decir casi imposible, decir un grupo que haya no solo sacado cuatro obras maestras sino que además lo haya hecho de forma seguida. Y es que los Stones, como se ha dicho muchas veces maliciosamente, estaban en vena.
Esos cuatro discos son el mejor catálogo de lo buenos que fueron los Stones. De todo lo que supusieron para la música. Son rock and roll del bueno. De ese que nace de la entrepierna, que huele a roncha de sudor, a whisky (del bueno), sexo, juerga, resaca, etc. Esos discos son un tratado de rock cabrón y drogata (en esa época Richards era una farmacia); de amor y sexo cantado, borracho of course, a las 5 de la mañana en cualquier taberna de mal vivir. Esto era "rock and roll way of life" y no lo que hacen los pijos de los Strokes.
Esos discos muestran como unos inglesitos de clase media se mamaron toda la tradición popular americana (blues, country, rock and roll, soul, folk, etc) para "vomitarla" en esos cuatro discos míticos. Como digo hay rock urgente; rock bailable; rock y country-rock beodo; soul-rock; experimentos, con resultados concretos, de rítmicas caribeñas o latinas; blues pantanoso; etc. Esto era a lo que se refería, creo yo, Gram Parsons (gran amigo de Keith Richards) cuando decía aquello de "Cosmic American Music".
La cosa empieza en el grandioso "Beggars Banquet", piedra de toque del cambio de rumbo de estos muchachos, aún con Brian Jones en sus filas. Después vendría su expulsión del grupo y su muerte en extrañas circunstancias. Lo que podría suponer una losa, Jones era un gran multiinstrumentista y arreglista, se convierte en una, extraña, baza. Ya que su ausencia les obliga a contar con múltiples colaboradores. Y que colaboradores. Gente como Ry Cooder, Billy Preston, Al Kooper, Nicky Hopkins, etc. Amén de la mención de Mick Taylor, guitarrista de los Bluesbreakers de John Mayall, que empieza de colaborador y termina en la banda (hasta 1975). Su trabajo en estos tres discos restantes le convierten en uno de mis Stones favoritos (en parte debido a ese temazo, de mis favoritos, que es "Can´t You Hear Me Knocking). Tampoco querría dejarme el mencionar la magnífica sección rítmica de los Stones, a los grandes Charlie Watts (probablemente el mejor bateria de los 60 junto con Keith Moon y Ringo Starr, si Ringo Starr) y Bill Wyman. Hacen un trabajo impresionante en estos discos. Toda banda nueva que quiera dedicarse al rock, que se "mamen" esto que es el puto abc. Exprimen, en estos discos, todo lo que podía dar de sí, en esa época, el rock and roll.
Estos discos son el motivo por el que los Stones tienen el respeto de un enorme número de gente, el mío al menos. Yo no sé elegir entre ninguno de los cuatro. Todos me gustan y a todos, por a o por b, les tengo mucho cariño. Son la cumbre de su carrera. Después de esto vendría la lenta decadencia hasta convertirse en una marca comercial y pasar de músicos a "showmans" y empresarios. Pero por estos cuatro discos es por lo que precisamente se les perdona casi todo.
Lo primero que iba a hacer es reflexionar sobre lo mal planificados que están los años. Es decir, los años deberían comenzar en septiembre. Todo empieza, todo vuelve, en septiembre. Creo que supone un cambio entre la "paz" estival y la vuelta a las obligaciones, a trabajos, estudios, etc. El curso político comienza en septiembre, el fútbol empieza en septiembre, la televisión empieza en septiembre (si de normal es mala, en verano...), el mal tiempo empieza en septiembre... bueno, creo que ya me entendéis por donde voy. Es decir, que deberíamos celebrar el fin de año el 31 de agosto. Fin de año y fin del verano. La verdad que sería una gran fiesta y con mucho más sentido que la del 31 de diciembre, creo yo.
Después de esta "soplapollez" de reflexión paso a enlazar lo anterior con lo del mal tiempo. Siempre se dice que el tiempo, los fenómenos meteorológicos, nos influyen. Nos condicionan en nuestro "humor". Sin duda estas últimas semanas de septiembre así han sido para mí. Al menos a nivel musical. No es que haya música para determinadas épocas pero si que hay discos que quizá se oyen mejor, también depende del oyente, en según que momentos. Eso me está pasando a mí. Yo noto el cambio al otoño en una serie de discos que estoy escuchando nuevamente. Algunos suelen ser habituales en esta época como los de The Cure. Estas últimas semanas he estado, de hecho estoy, escuchando bastante el "Disintegration", fundamentalmente; el "Bloodflowers"; y el "Faith". También estoy bastante "dylaniano". Así estoy oyendo dos de mis discos favoritos del de Duluth como son el "Blonde On Blonde" (vale es tan bueno y tiene tanta variedad que se puede escuchar con gozo en cualquier época del año) y el "Time Out Of Mind" (este sí que tiene un tono desencantado que tira para atrás). Como estáis comprobando son discos de perfil tristón, y la cosa no mejora. Por qué con la gira de Leonard Cohen he vuelto a escuchar algunos de sus discos, como el "New Skin For The Old Ceremony", que tampoco son la alegría de la huerta.
Ya véis que hay mucho "clasicote", y es que no hay nada como recuperar a los viejos maestros para ver lo buenos que eran, que son en muchos casos. Pero eso no quiere decir que no esté escuchando discos más actuales. De los de este año, el que más llevo escuchado estos últimos meses es el "Veckatimest" de Grizzly Bear, algo de luz ante tanto ¿pesimismo? anterior. Y otro disco es el "You And Me" de The Walkmen, este disco que el año pasado ya me gustó y que volviéndolo a oír ahora aún lo estoy disfrutando más (que gran sección rítmica tiene).
Lo que digo (lo que se dice), que el tiempo influye en las personas. En su "humor" al menos (en el mío está claro que sí). Y así, como el que no quiere la cosa, he realizado, sin que quede muy evidente, una serie de recomendaciones para este otoño que se aproxima. Que ya está aquí.